Empecemos por inclinarnos ante los “Premios Nobel”. Ya saben que un día se lo dieron al presidente Wilson, (USA), el que pergeñó la segunda guerra mundial con la inicua “Paz de Versailles”. Al Sr. Kissinger, (USA), gerente de las bombas de Nepalm arrojadas sobre los vietnamitas. Al Sr. Obama (USA). Sin comentarios. Vamos todavía. Debo agregar una rara experiencia reciente. Esta vez les hablaré de una científica italiana, Premio Nobel en los años 80. (La verdad, qué contraste con mi post anterior). La cosa me llega en uno de esos correos que tardan en pasar. Imágenes espléndidas, mensajes desbordantes de “sensatez, amor y paz.” La verdad, debo confesar la desconfianza que les profeso. Pero esta vez apareció el rostro radiante de una preciosa anciana de 100 años, descubridora, en 1942, del nerve growth factor, lo que significa: factor de crecimiento nervioso. Era un asunto serio.
Les he presentado a la Dra. Rita Levi-Montalcini. Junto a linda foto de sus 20 años, le pregunta la entrevistadora: -¿Cómo está su cerebro?, ella responde: -Igual que hace 20 años, no noto diferencia ni en ilusiones ni en capacidad. Admirable; si yo fuera un ser razonable habría tenido que emocionarme. Por el contrario, me encontré tan alerta como gato con las orejas paradas en la inminencia del ratón. Seguí atentamente la entrevista. La Doctora anciana trabaja actualmente para ofrecer becas de estudios a niñas africanas; ¿estaría ahí la ejemplaridad del caso? Tal vez en la juvenil “decisión de dedicarle toda su vida” a la cautivante “jungla del sistema nervioso”.
Reconozco afortunado semejante entusiasmo a los 100 años. Pero, ¿será que, como ella dice, “la jubilación mata al cerebro”? (¿Qué jubilación? ¿Cuándo? ¿Dónde? ¿Cómo?) “La piel se arruga, el cerebro no”, pues “gozamos de gran plasticidad neuronal”. “Mantén tu cerebro ilusionado, activo, hazlo funcionar, mantén curiosidades, empeños, pasiones”. Es curioso lo que se le escurre en semejante obviedad. Digamos que su brillante cerebro necesita de todos esos humildes obreros de la construcción para lucir igual que a los 20. Y esos “humildes obreros”, ¿de dónde salen? No lo sabe, inocente como a los 20 años. Tal vez si se lo preguntan responda: es la “serotonina” o “dopamina”, u otra cosa. Pero (a buen entendedor) dijo mucho más. Verán.
La entrevista se atreve. Cuenta que su padre había querido casarla bien. No. Nunca se casaría, quería estudiar. No se casó. La cosa era excluyente. Pero agrega. ”No tuve una infancia feliz. Me sentía patito feo, tonta y poca cosa”. Ante hermanos mayores tan brillantes, “me sentía tan inferior”. Se le pregunta: “¿Eso fue un estímulo?”. Pase rápido: “También el ejemplo del Dr. Schweitzer que luchaba en África contra la lepra”.
Lo más revelador estaba al final de la entrevista. En el medio, me resultaba divertido su imperativo categórico, moderno y contemporáneo: ¡Goza! Goza como a los 20 con tu cerebro perfecto ¡Goza de la actividad cognitiva (o sea, goza del conocimiento)! Si te toca un Alzheimer la ciencia “sólo podrá frenarlo”, pero si no te toca, ¡sé feliz! Hitler y su imitador Mussolini, (de quien su familia italiana judía tuvo que resguardarse) le hablaron al cerebro emocional de la gente, que prevaleció sobre el cerebro neocortical intelectual. Ya lo dijo Darwin, “Discernir entre el bien y el mal es el más alto grado de la evolución”. Los cerebros de hombres y mujeres sólo se diferencian por detalles como el cerebro endócrino. (Fotos de la chica a diferentes edades).
¿Cómo termina la cosa? Pregunta: -¿Dejó de sentirse un patito feo? -Hábil maniobra: “Sigo teniendo conciencia de mis limitaciones”. (¿Traduzco?: sigo sufriendo, como siempre sufrí, de mis síntomas, pero, ¡abajo el síntoma!)
Un cordial saludo y hasta el próximo martes.


Enero 7th, 2010 at 8:13
Hola Carmen!!!!
Excelente. Su ironía me hizo sonreir y llegué a la risa con ganas. Sin desear Felicidad, me hizo FELIZ!!!! Gracias.
Si tiene un tiempo para ver mis últimas obras aquí va el link para acceder al blog:
http://www.artypart.blogspot.com
(Hay un video que desea Felicidad pero dura 40 segundos, casi como una ducha rápida de agua fría)
Saludos cordiales.
Abril 28th, 2010 at 17:19
excelente las impresiones en mi mayor, sobre el Nobel.
otrosí digo, una mujer que en 1942, en plena guerra descubre el factor del crecimiento nervioso, una pionera en medio de las bombas.
interesante, no lo sabía.
muy bueno el blog !!