Estimados lectores, estoy estremecida por la siniestra Ley de educación de Chávez; la patria potestad de los menores en manos del Estado hasta los 20 años. Desde los 3, la “educación física y mental y la capacidad cívica” será tarea del Estado. Es la idea de la “educación” (tomar la arcilla y reducirla al molde común), llevada a su consecuencia más temible. Pero sepan que la idea de la “educación sexual” puede tomar esa vía siniestra.
Si el Estado se adjudica, no un simple programa escolar, sino la tarea de modificar las conductas conforme a un plan, según la ideología del género, se enfoca la sexualidad “desde la dialéctica del poder”, como bien dice Monseñor Aguer. En el caso del Chávez, ni siquiera dialéctica del poder; sino toma del PODER. Por otra parte, monseñor denuncia la “deconstrucción” de la tradición cristiana. Esta tradición ¿no ha estrangulado también la problemática de la sexualidad, al reducirla a los fines de la procreación?

